Del Bosque al Parque

En la exposición “Del bosque al parque”, la ambivalencia de los mensajes de David Décamp y Miriam Urbano inscriben un relato en torno al desequilibrio que genera nuestra intervención en la naturaleza. En las obras de Decamp, la forma de los árboles delineados por la tinta, hace que el bosque parezca sangrar, mientras que los grandes paisajes difusos dan la impresión de una tierra de nadie al anochecer.¿La humanidad ha escrito este camino oscuro sacrificando despreocupadamente la naturaleza con el fin de satisfacer sus necesidades?
El dibujo de Urbano, en cambio, se revela poco a poco. A primera vista, todo es accesible, todo es oscuro. el espectador va descubriendo una misteriosa selva de infinita profundidad a través de capas y capas de plantas autóctonas, intactas, indómitas, y sus sombras se van volviendo luz al desprenderse de la oscuridad del fondo.